Mortero Impreso en Vitoria: Cambia el Aspecto de tu Suelo
Renovación completa del pavimento sin demoler. Aplicamos sobre el suelo existente en buen estado. Sin escombros, sin obras mayores.
¿Qué es el mortero impreso y en qué se diferencia del hormigón impreso?
El mortero impreso es un sistema de renovación de pavimentos que combina la estética del hormigón impreso con la ventaja de poderse aplicar directamente sobre el suelo existente, sin necesidad de demoler ni retirar el pavimento antiguo.
La diferencia fundamental con el hormigón impreso convencional es el espesor: mientras que el hormigón impreso requiere una losa nueva de 10-15 cm sobre base preparada, el mortero impreso es una capa de solo 3-4 cm que se aplica directamente sobre el suelo existente. Esto elimina los costes y molestias de demolición, retirada de escombros y excavación.
El resultado estético es prácticamente idéntico: mismo catálogo de moldes y colores, mismo sellado final. La diferencia está en el proceso y en el coste, significativamente menor.
Cuándo el mortero impreso es la solución ideal
Suelo en buen estado pero feo
Tienes una terraza o entrada con solado cerámico anticuado, hormigón sin acabado o pavimento feo, pero estructuralmente en perfecto estado. No tiene sentido demoler: el mortero impreso renueva el aspecto completamente.
No es posible quitar el suelo
Hay instalaciones o elementos que impiden la demolición total del pavimento. O simplemente no quieres pasar por la obra de demolición y escombros. El mortero impreso elimina ese problema.
Presupuesto más ajustado
Si buscas el aspecto del hormigón impreso a un coste inferior, el mortero impreso es la opción. Al eliminar demolición, camión de escombros y excavación, el ahorro puede superar el 20-30% respecto al hormigón convencional.
Obra urgente o con plazo corto
Al eliminar los días de demolición y retirada de escombros, la obra de mortero impreso es significativamente más rápida. Ideal si tenéis una fecha límite o queréis minimizar las molestias al máximo.
Proceso de aplicación del mortero impreso
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Inspección y preparación de la base
Inspeccionamos el pavimento existente para confirmar que está en condiciones adecuadas: sin grietas estructurales, sin zonas hundidas y sin humedad activa por debajo. Limpiamos a fondo con agua a presión y, si es necesario, aplicamos un puente de adherencia para asegurar la unión entre el mortero y la base.
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Aplicación de la capa de mortero
Extendemos el mortero especial de alta resistencia en una capa uniforme de 3-4 cm de grosor, nivelando cuidadosamente la superficie con regla y llana. Se trabaja en paños manejables para asegurar la uniformidad del acabado y controlar el tiempo de fraguado.
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Estampado con molde
Antes del fraguado completo, aplicamos el colorante en polvo y el desmoldante y procedemos al estampado con los moldes elegidos. El proceso es idéntico al del hormigón impreso convencional: los moldes se presionan sobre la superficie para dejar la textura perfectamente definida.
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Sellado final
Tras el curado (7-10 días), limpiamos la superficie y aplicamos el sellador de resina acrílica de alta calidad, en brillo o satinado según vuestras preferencias. El sellado protege el color, impermeabiliza y aporta resistencia superficial al mortero.
Cuándo el mortero impreso NO es la solución adecuada
La honestidad con el cliente es parte de nuestro trabajo. Hay casos en los que el mortero impreso no es recomendable y te lo diremos antes de comenzar.
Base con grietas estructurales
Si el pavimento existente tiene grietas que se mueven o que reflejan un problema estructural en la base, la capa de mortero no resolverá el problema y acabará fisurada también. En ese caso hay que actuar sobre la causa raíz.
Humedad por capilaridad intensa
Zonas con humedad ascendente activa o con agua que empuja desde abajo no son aptas para el mortero impreso. La humedad rompería la adherencia del mortero con la base y provocaría desprendimientos.
Bases muy irregulares o en mal estado
Si el pavimento existente tiene grandes diferencias de nivel, zonas hundidas o baldosas muy sueltas, la preparación necesaria puede equipararse al coste de la demolición directa. En ese caso es más recomendable el hormigón impreso convencional.
Lo que más nos preguntan sobre el mortero impreso
El hormigón impreso es una losa nueva de 10-15 cm que requiere preparar la base desde cero, incluida la demolición del suelo existente si lo hay. El mortero impreso es una capa de 3-4 cm que se aplica directamente sobre el pavimento existente en buen estado, sin demoler. El resultado estético es muy similar; la diferencia principal está en el proceso, el coste y la durabilidad a largo plazo.
Se puede aplicar sobre hormigón existente, solado cerámico firme, adoquín fijo y piedra natural, siempre que la base esté en buen estado: sin grietas estructurales, sin zonas hundidas y sin problemas de humedad. Inspeccionamos el terreno antes de confirmar la viabilidad.
El mortero impreso es generalmente entre un 15 y un 25% más económico que el hormigón impreso convencional, al eliminar los costes de demolición y retirada de escombros. Los precios orientativos oscilan entre 30 y 48 €/m² según la superficie y el acabado elegido. La visita al terreno y el presupuesto son gratuitos.
Con una base en buen estado y el sellado de renovación cada 3-5 años, el mortero impreso puede durar 15-20 años sin problemas significativos. Es algo menos duradero que el hormigón impreso sobre losa nueva (20-30 años), pero suficientemente longevo para una inversión muy rentable. Su durabilidad depende en gran medida de la calidad de la base sobre la que se aplica.
¿Quieres renovar tu suelo sin obras mayores?
Visitamos el terreno gratuitamente y te confirmamos si el mortero impreso es viable en tu caso. Sin compromiso.